miércoles, 28 de abril de 2010

Arrebato de ira

Los jóvenes vivimos una vida de cuento y de pandereta, de horrores que ilustran las canciones pop. Los jóvenes no siempre fuimos los mismos jóvenes. Los jóvenes vivimos en la canción rimada, en la más estruendosa carcajada que nos regala el cine, que no el teatro o la novela. Vivimos una vida que no es nuestra, vivimos la que nos han contado. No sabemos que podemos elegir. No tenemos más que hacer. Y a mi no me gusta ser joven así. Tu cara es un poema, me han dicho alguna vez. Pues será, como la de todos los jóvenes, la cara de un poema que ya han escrito. Y por si fuera poco, es un poema horroroso, sin cadencia, sin talento. Vivimos del talento de los publicistas, los guionistas sin escrúpulos, los cantantes que ni si quiera tienen derecho a cantar sus canciones, sino las que los demás le mandan, y eso es un horrible círculo sin salida. Somos una generación de pelos en la lengua, que crecen sin cuidado hacia arriba y pueblan la cabeza de ideas peludas y más milimétricamente peinadas que los que se peinaban hace cincuenta años. Ya no hay raya ni brillantina que valga, ahora estar peinado es estar despeinado. Y para eso no hay remedio.

Vivimos en la paja que nos han vendido. Vivimos sin saber qué significa la palabra vida. Vivimos lo que se espera de nosotros, porque eso es lo que esperamos vivir. La tolerancia -mejor dicho, el conformismo- y el estar enclavados en un contexto abrumador, fatigante y, sobre todo, desesperanzador y frustrante, nos ha convertido en unos esclavos aún mayores que los que son nuestros padres. A veces, incluso, presumimos de tener una mente más abierta que la generación anterior, pero no, simplemente estamos absorbidos por unas ideas que se pueden llamar progres (y lo digo, a fe, con miedo a malentendidos, porque me considero progresista), unas ideas que nunca se ponen en juego ni se revisan, porque la forma actual de democracia (pseudodemocracia, en su vertiente social) nos ha vuelto unos acojonados a estar fuera de la sociedad, a no levantar la voz. Los mismos que poblaban las manifestaciones durante los setenta, hoy nos echan en cara lo absurdo de nuestras ideologías. Claro, es que no tenemos, es que no nos preocupamos, es que todo el mundo huele a Axe, estamos tan contentos que no tenemos nada contra lo que manifestarnos (ironía).

Dudo que haya una generación más infeliz que la nuestra. Y si la hay, sabían cómo remediarlo.

Nosotros, es que, simplemente, somos todos iguales. Y no tenemos ni puta idea.

jueves, 22 de abril de 2010

300 (Primera parte)

Anoche, tras un día sin hacer nada, decidí que debía, qué menos, hacerle una zancadilla a la culpabilidad que surge de la desidia, con lo que antes de acostarme, me puse 300 (la película que hubieran co-escrito Mussolini y Miguel Bosé). Vaya dosis de masculinidad. Hace tiempo me compré el Men's Health y mis padres se plantearon mi masculinidad, porque en la portada iba Diego Forlán sin camiseta. Menos mal que no saben que vi 300 (la película que hubieran co-escrito Tarantino y Boris Izaguirre). De madrugada. En mi cuarto. En la cama. En calzoncillos.

Hace tres años que apareció en el cine, y muchos programas de la tele hacían parodias sobre la homosexualidad que contenía 300 (la película que hubieran co-escrito Chuck Norris y... ¡Oh, Dios Mío, ha matado a Jorge Javier Vázquez!... La película que hubiera co-escrito Chuck Norris. Él solito). Como éste no es el tipo de cine que me gusta, realmente me hacían gracia esas críticas, sobre todo porque pensaba que les joderían a los que la iban a ver y se flipaban. Pero con el tiempo, de alguna forma, al oír referencias a la película, iba ganando en la idea que tenía de ella, y se me iba olvidando la manera en que la había estado criticando. Pero realmente es bastante homosexual en algún que otro momento.

http://www.youtube.com/watch?v=ND1XQDK5GFA (No pego el enlace para que mantengas esta página abierta, así que copia y pega en una pestaña nueva)

Ésta es la escena (No hay spoiler. No demasiado). Es el encuentro entre Leónidas (Leoncio) y el rey Xerxes, de los persas, conquistadores, malos.

Cuando lleves 1 minuto, sigue leyendo, pausa y sigue leyendo.

¿Ya? ¿Qué te ha parecido?
Para empezar, no tengo nada gracioso que comentar de la voz de Xerxes. Es tan... reverberante y apolvoronada, que habla (nunca mejor dicho) por sí sola. Además, fíjate, podría ser el hijo secreto de Andrés Montes y Lola Flores. Luego está el comentario ingenioso de Leoncio (Leónidas) "Pero si llevamos compartiendo nuestra cultura con vosotros toda la mañana". A mí me dice eso, en ese tono, con esa sonrisilla pícara, y lo pongo mirando pa Mesopotamia. Pero no, no por ello es homosexual. Ahora viene lo más grande... Quiero decir, lo mejor.

Sigue viendo hasta 1:45.


Leoncio -(Pronto tus soldados) temerán más mis lanzas que tus latigazos.
Xerxes -No son mis latigazos lo que temen, sino mi poder divino.

He creído necesario hacer una parada justo aquí porque, simplemente, es genial, no podía esperar a parar más adelante, hay que mantener el halo de Rickymartinismo. Si no has visto 300 (La película que Chuck Norris protagonizó 299 veces pero que nadie había visto antes), andarás estupefacto. Sí, es una escena real de la película. No es una escena eliminada. No es una parodioa. No es broma. Lo dice. Y, evidentmente, si lo han hecho así, es por algo. Es para que vayas al cine y debatas luego sobre si es homosexual. Así acaba el juego. Y así es menos gracioso. Es descaradamente pretendido. No le hace ningún daño a la película, sino que la vende. Es digno de estudio universitario. Lo han hecho queriendo y quizás ese sea uno de los mayores éxitos de los creadores. Es mucho más espectacular que los efectos especiales o el tratamiento del color tanto en la estética como en el argumento. Es puro marketing digno de aplauso. Pero no de reverencia, no vaya a ser que...

Y si sigues viendo hasta el 2:15, podrás ver que los saltos del plano a la boca de Xerxes, hablando tan como él habla, no vienen si no a reforzar subconscientemente esa idea que conscientemente has generado, que a Xerxes le va más el pescado que la carne, es un plano sensual

Ahora quiero que vuelvas al 1:35. Fíjate en la cara de Leónidas (Leoncio) desde el momento en el que le pone las manos sobre los hombros. Gerald Butler hubiera puesto la misma cara si interpretase a una quinceañera a la que dejan plantada el día del baile del instituto.

Y hasta aquí la primera parte de la crítica de 300, mañana la segunda, donde explicaré por qué Mussolini habría escrito esta película.

La entrada del Sombrero de El Barrio

Antes de anoche iba caminando por la feria. Ya habían apagado las luces propias de lo que es la propia feria, sólo eran farolas de esas supletorias. Todo está muy oscuro. La oscuridad no es el color negro, es la sensación de que falta luz. Por eso pienso que las luces anaranjadas no iluminan. Como cuando entras en una habitación con las luces naranjas, que parece que está iluminándote una vela aromática de mandarinas, pero sin que huela a mandarina... Bueno, a lo mejor huele a mandarina porque se ha derramado un zumo de mandarinas de esos que venden en el Mercadona, que lo ponen al lado del zumo normal y tienes que saber que es zumo de mandarina y no de naranja porque lo leas o porque te fijes que las naranjas del dibujo son más en cantidad pero más pequeñas... Aunque eso es otra historia, digna de indignación, sí, pero otra historia.

La cosa es que en mi oscurdad de farolas naranjas y etanol cubano, todo lo veía del color de la Negrita (Cuidado, si durante la noche dices tres veces la palabra Negrita frente al espejo del cuarto de baño, se te aparecerá el perrito de Scottex), la cerveza tamaño micromachine que acababa de tomarme en una caseta había delimitado la frontera (fina, finísima) entre la fiesta placentera y la incomodidad de tener la sensción de haber rebañado una olla de menudo con su pringá, su picante, sus clavos ardiendo, su gasolina y su falta de cordura, o séase, lo que es un botellón que te entra por una boca y te sale por el oído, la nariz o el lacrimal, o todo a la vez. La verborrea corporal que sentía, porque hasta el útero lo tenía bocaabajo, me hizo plantearme que ese hombre que a lo lejos divisaba y me parecía negro y que de verdad era negro, tenía entre sus manos algo que yo necesitaba: Un gorro cani al estilo de El Barrio, asín como tó vasilongo, jabe o qué.
A mi derecha caminaba Álvaro, y cuando el paso del vendedor ambulante y el mío ya se daban la espalda, dije:
-Illo, Álvaro, espérate... Perdona (Pablo se da la vuelta y llama la atención del humilde vendedor), oye, ¿cuánto cuesta el gorro?
-¡Sinco Euro!.
-Ah. (Pablo piensa: "Joder, ¿cinco euros? Tengo que ahorrar para las muelles... Que-diga, espera, Pablo, ¿qué estás haciendo? Pablo, ¿cómo de ciego vas? Pablo, ¿eres cani? ¿Quieres serlo? Pablo, Pablo, Pablo, Pablinhodelosjerele, que-diga, PABLO, joder, Pablo, estás a punto de comprarte un gorro cani, vaya, Pablo, vaya, joder Pablo, pero aún estás a tiempo, Pablo, no lo has pagado, si lo hubieras hecho acabarías habiendo perdido 5 euros y teniendo que hacer un ritual anticani para expulsar de tu cuerpo los espíritus malignos canis [Para los que no sepan qué espíritus son, se llaman Shu-ánima-vaxilona y Diablito-de-los-Infierneles])

(Silencio. Pablo mira fijamente al vendedor en medio de la calle vacía, anaranjada y de casetas cerradas. Pablo se da cuenta de lo que ha hecho e intenta marcharse silenciosamente. Ha vencido, una noche más, al alcohol, vuelve a su estado normal y piensa que tan sólo recordará aquello como una pequeña anécdota. Baja la cabeza y deja plantado al vendedor ambulante, quien rompe el silencio cuando ya Pablo se ha dado la vuelta con un argumento propio de catedrático de Marketing Mix)
-¡Tres, tres Euro!

(Pablo se da la vuelta, se pone de cara al vendedor y permanece impertérrito, congelado, anonadado. Piensa: "Tres euros. Por tan sólo tres euros, vasilar sin parar. Voy a ser el rey de todas las fiestas, voy a ser el rey de todos los Raves". El vendedor coloca un gorro en la cabeza a Pablo y repite "Tres, tres, tres.". Pablo sigue anonadado, compungido quizá, ya no le duele el botellón, ya no es culpa del Negrita, ya es que no sabe qué decir; es barato y si había algo que antes le invitaba a comprárselo, no ha desaparecido del todo con la visión de sí mismo comprándose el gorro, ahora parece más factible y en la propia recapacitación de su acción no ve pecado alguno. Pablo está al borde de un precipicio).

-No, no, no, me queda pequeño, a mí todos los gorros me quedan pequeños en realidad, mira, ¿ves? Me queda pequeño.
-No, no, el gorro es así, ¿ves? Se pone así (Y el vendedor se pone y se quita varias veces el gorro qué el lleva puesto, insistiéndo en que no debe quedar recto por encima de las cejas, sino caído despreocupadamente y hacia atrás, sobre la coronilla, con la frente descubierta. Y en realidad, tenía razón).

(Pablo se queda sin argumentos, debe recapacitar. "¿Por qué me convence de que me compre un gorro cani? ¿Es, quizá, que de verdad debo comprármelo? ¿Acabo de tener una revelación? ¿Seré más feliz con ese gorro? ¿Cuánto de más feliz?").

(Pablo no tiene más ganas de discutir. Tiene dinero en la cartera, el sombrero cani ya parece menos cani porque el gorro es de color blanco con una cinta negra por encima del ala, porque no es sólo cani, es, también, al caso, el gorro de fiesta de un texano).

(En lugar de mover el alfil, el vendedor simplemente le quita el sombrero de la cabeza a Pablo y lo coloca sobre el resto de gorros que porta en la mano izquierda, uno sobre el otro, llevará como unos treinta. Parece una retirada, porque Pablo ha permanecido en silencio desde que insistió en que no le queda bien el sombrero).

-No, no, otro día, otro día mejor, que no me queda dinero, el que tengo es para el ta... Adiós.

(Pablo se va y reanuda la marcha con Álvaro a su lado).

De esta anécdota saco dos conclusiones:
1- El hombre no es un lobo para el hombre. Es un cani.
2- Escribir en tercera persona tu nombre puede resultar cansino y, sobre todo, no te hace sentirte menos avergonzado por lo que has hecho.

martes, 6 de abril de 2010

Ay...

Ahora mismo debería estar durmiendo. Estoy tan cansado que no puedo dormir. Porque resulta que el mayor cansancio es el que se te viene encima cuando no has hecho nada por... No por ti, porque todo se hace por uno mismo, para premiarse, para castigarse o para cualquier otro concepto que implique lo bueno y lo malo...

Sólo sé vivir en contradicción. No por nada, sino porque desde que nacemos hasta que morimos tomamos y expulsamos aire inconsciente y constantemente, porque cuando no comemos necesitamos comer y cuando comemos tenemos que parar. Porque... En fin. Ahora mismo sólo sé estar conmigo mismo porque ni yo me entiendo... O no... En realidad no... En realidad no entiendo mi contradicción, es más bien aceptarla y quizás recrearte en ella.

Ahora mismo debería estar durmiendo. Estoy tan cansado que sólo sé escribir puntos suspensivos.
He llegado a la conclusión de que el enemigo está en casa. Nosotros mismos nos ponemos el cepo, la mordaza y hasta el cuchillo entre las costillas, no para alcanzar la gloria, no para purificarnos, sino para sedarnos y para dejarnos pudrir, para convertirnos en minusválidos, en doloridos, en ciegos y hasta en mellados.

Necesitamos justificar la desgracia y ponerle cara.

Ahora mismo debería estar durmiendo, pero me pasa que las grandes conquistas nocturnas son ignoradas en la mañana, así que si creo haber encontrado la razón de por qué nunca duermo cuando debo, quizás mañana por la mañana se me olvide.

Es curioso, porque este antídoto revitalizante, este descanso inquebrantable al que ahora creo aspirar, me está quitando el sueño. No puedo dormir. Parece que no quiero. Parece que le tengo pánico a estar a solas conmigo mismo. No quiero apagar la luz, ni cerrar la puerta, ni cepillarme los dientes, ni beber agua... No sé de qué parte de mí surge esa contradicción que me hace infeliz por querer cerrar los ojos.

Necesitamos de los demás y como los demás lo sepan, vaya, no querrán saber nada de nosotros, así que sólo se puede nadar en la compostura. Quizá eso nos agote.

Sólo se vivir en contradicción. Tengo sueño, pero ay si pudiera saber y querer dormir.
Cuán vivo estoy... Porque sólo sé vivir en contradicción. Ahora mismo debería estar durmiendo. Ahora debería estar en silencio y a oscuras... Ay, que se me escapa el tiempo. Ay, que si me faltaran las ganas de verte (no tú, en realidad), será que me he muerto. Ay... Malas puñalás.

Tío


-Creo que estoy enamorándome.
-¿En serio? ¿De quién?
-De ésta. La de...
-Aaaaaah.
-Tío, ¿te imaginas que acabamos saliendo? En plan de salir, los dos, novios... No sé, algo guay.
-Yo te apoyo, y supongo que te comprendo.
-Tengo ganas de tener a alguien a quien tocarle el pelo así (rasca la cabeza a su amigo), invitarla a copas, regalarle cosas y hacerle pedorretas en la barriga.
-Tío, te dejo que me hagas pedorretas en la barriga si luego me invitas a copas...
-Y hacerle de cenar, meter la mano en su sujetador, buscar porciones de dos metros cuadrados de césped en los parques donde un perro no haya hecho sus necesidades... No sé, las cosas que hacen las parejas...
-Los perros tienen muchas necesidades.
-No es que me sienta solo... A ver, te tengo a ti.
-Sí, me tienes a mí... ¿Me invitas a copas?
-Es sólo que... Joder, que ya va siendo hora...
-Te entiendo...
-Por ejemplo, tú estás de puta madre con tu novia...
-Sí, la puta de la madre de mi novia...
-En realidad te cae bien tu suegra...
-No es mi suegra, es la madre de mi novia, y es un poco puta...
-No digas eso... Si yo la conozco, y es una mujer normal...
-Por eso... Que diga... No, que digo que es que la madre de mi novia es una puta porque la está poniendo en mi contra.
-Joder, ella la está poniendo en tu contra porque tú le pusiste los cuernos.
-Sí, joder, pero es que se lo puse con ella.
-¡No jodas! Ésa es la madurita cachonda que... La que decías...
-Sí, tío, vino para mí, y me dijo que tenía muchos picores por el cuerpo...
-Estoy seguro de que fuiste tú quien se insinuó.
-¡Qué va! Fue ella, de eso no hay duda. Dijo que le picaba todo el cuerpo y empezó a desnudarse... Ya de eso me acuerdo a trozos, porque empecé a flipar... Pero dijo que tenía un hormigueo por todo el cuerpo... Y que a ver si le echaba yo mi antídoto...
-Jaja, qué guarra.
-No coño, me hizo ensalivarla entera... Bueno, sí, guarra, pero guarra de asco...
-Jaja
-Y luego empezó a echarse nata por todas partes, sin parar... Dijo que era la pastelera del amor.
-Esa mujer es un poco zorra.
-Me gritaba ¡Feliz cumpleaños! y me daba cocaína.
-La madre de mi amigo José
-La madre de mi novia... Y ¿sabes qué me dijo? Que lo hacía para ponerme a prueba.
-Joder, en plan ¿Le vas a poner los cuernos a mi niña, cabrón?
-Sí, tío... Mortal...
-Bueno, pero, ¿tú con ella estás bien ahora?
-Sí, dice que me conoce bien y que sabe que no tengo culpa...
-Eso lo dice porque a las tías les gustan los cabrones.
-Yo no soy un cabrón...
-Vale.
-Vale.
-Lo que te decía, me estoy enamorando...
-¿Ya habéis quedado?
-No.
-Pues lo que tienes que hacer ya sabes lo que es... ¡Quedar con ella!
-Para ti es muy fácil.
-No, yo no quiero quedar con ella.
-Y yo no sé si quiero quedar con ella tampoco... No sé... La veo un poco sucia.
-¿Guarra?
-No, sucia...
-Mira, yo antes salía con ella y... Antes de mi novia y de la hija de mi novia, quiero decir, sabes, ¿no?
-Sí, sí...
-Y yo la veía guarra, pero sucia no.
-Ah, ¿sí? Y ¿qué cosas hacía?
-Pues le gustaba comer yogures y dejarlos encima de la mesa de la cocina... Pero el día de limpieza se quedaba limpio...
-¡Ahh! Claro, un poco guarra, pero no una persona que tú digas: Hostia, qué sucia estás.
-Eres.
-Eso, eres, no estás...
-Pues eso, que quedes con ella.
-No puedo...
-¿Por qué?
-Porque ayer estuve con tu otra ex novia.
-¿Con cuál?
-¡¡Hostias!!, antes te traicionó el subconsciente. Dijiste mi novia y su hija... Como diciendo que ahora salgo con la madre de mi novia, pero eso no tiene sentido, porque si lees lo de que ella los prefiere cabrones por haberme enrollado con su madre... Es que te estabas refiriendo a la primera.
-Con tu... ¿Con la guarra?
-¿Con la guarra?
-No, con la que cuando empecé a hablar dijiste que era mi novia y que luego resultó que sí, pero que tuve un lapsus y dije lo de la madre...
-Tío, te has enrollado con la abuela de la chavala con la que me estoy enrollando...
-No... No la madre de la madre, sino, la madre de la primera, pero ha habido un error de continuidad... Mira, léelo desde el principio.
-Me di cuenta en su momento.
-Fue un error de continuidad...
-Sigamos.
-Sigamos.
-Que me he enamorado de una chica.
-Ah.
-¿Te imaginas que salimos juntos?
-Sí, que os besáis y tenéis muchos hijos.
-Sí... Mira tu novia... Tu novia es fea, gorda, con bigote y musculada.
-Duele.
-Lo siento.
-Me sigue doliendo... Es que me pegó un hostión porque le dije que era fea, gorda y tenía bigote.
-Sí, y ahora sabes que está musculada, ¿eh?
-Sí.
-Pues que si tengo hijos, serán más rubios, más limpios, menos pelosos, con los ojos más claros y el cuerpo más estilizado.
-Sí, pero mi hijo tiene más posibilidades de nacer ahora mismo, porque lo tuyo es fantasía y a mí me duelen sus hostiones. ¿Duele, eh?
-Sí.
-Bueno, tío, dejemos de hablar de mujeres, y comámonos unos chochos.
-Venga, invito yo.

domingo, 4 de abril de 2010

Pequeñas perlas estridentes y trágicas del castellano (PPETC) [Hoy... No soy persona]

Hoy... No soy persona.

Las frases hechas son frases que además de ser frases hechas en sí misma, suenan mejor con un solo tipo de frase o concepto junto a ellas.
Es el caso de "No soy persona", que suele ir junto a "si no tomo (un, dos, tres, etc.) café(s) por la mañana".

En este caso, sobreentendemos (y nos sobreexponemos con esta sobreespeculación a sobresalir de forma negativa y ser el hazmerreír de la sociedad, pero aun así no nos detenemos en este entendimiento sobreexponencial [lo acepto, esta palabra no pega aquí pero suena bien]) que se refiere a que de no tomar café implica tener mucho sueño.

A mí se me ocurren otras formas de terminar esta frase:

-Cuando en vez de pierna, tengo cola de pez y en vez de brazos tengo aletas y en vez de ojos normales tengo ojos de pez y en vez de piel humana tengo escamas, no soy persona.

-Cuando no tengo piernas, brazos, ojos, nariz, boca ni orejas, no soy persona.

-Cuando me quedo en el Tuenti toda la tarde, no soy persona.

sábado, 3 de abril de 2010

MSN y Fotolog.

javi...:-O dice:
has vuelto a acabar en urgencias?
Urgencias dice:
no
Urgencias dice:
xDDDDDDDDDDDdd
javi...:-O dice:
xDDDDD
Urgencias dice:
es un nick
javi...:-O dice:
joder
javi...:-O dice:
yo creía q era un caballo
Urgencia dice:
8.)
Urgencia dice:
8-)
Urgencia dice:
lo es tambien
Urgencia dice:
el caballo de mi tio manuel se llama así
Urgencia dice:
8-)
javi...:-O dice:
espero q eso no sea cierto
javi...:-O dice:
porque la casualidad es demasiado extraña
Urgencia dice:
la casualidad
Urgencia dice:
es demsaiado casual
Urgencia dice:
(H)
javi...:-O dice:
es verdá? O_o
Urgencia dice:
no
Urgencia dice:
no tengo tio manuel
Urgencia dice:
ni caballos
Urgencia dice:
ni nada
Urgencia dice:
camellos sí
javi...:-O dice:
ya, esq yo queria decir camello
javi...:-O dice:
me he confundio
javi...:-O dice:
dio no vea q casualida
Urgencia dice:
hostias
Urgencia dice:
mi camello se llama manuel y tiene de rehen a mi tio
Urgencia dice:
mi mtio tiene cara de caballo
Urgencia dice:
dios
Urgencia dice:
no me lo puedo creer
Urgencia dice:
porque tu tambien has ido a la playa
javi...:-O dice:
ostia como yooo!!!
Urgencia dice:
a que si??
Urgencia dice:
y a que no sabes
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
a mi me tiene secuestrado un camello
Urgencia dice:
como s ellama de apellido mi tio, elhermano de mi padre??
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
SOY TU TIO!!!
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
hijo, yo soy el hermano de tu padre
Urgencia dice:
se llama de apellido puerto
Urgencia dice:
que incongruencia!
Urgencia dice:
me llamas hijo, si su tu nieto
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
(con voz de dark vather)
Urgencia dice:
dark vater?
Urgencia dice:
DARK VATER!
Urgencia dice:
un dark vater es un WC oscuro
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
sabes q dentro de 5 minutos no recordaré nada de esta conversacion, verdad?
Urgencia dice:
el lado osucro del cuarto de baño
Urgencia dice:
que elc uarto de baño te acompañe
Urgencia dice:
!
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
si :) que me acompañe
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
a rescatar a tu tio manuel puerto que con esa cara de caballo no podia ser otra cosa que el rehén de un camello ____
Urgencia dice:
pero es que
Urgencia dice:
si se llama de apellido puerto
Urgencia dice:
y tu eres del puerto
Urgencia dice:
sólo falta
Urgencia dice:
que se me aparzeca santa maría
Urgencia dice:
voy a jumar y veremos si la veo
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
santa maría no será familia del camello, no?
Urgencia dice:
no no
Urgencia dice:
a mi la maria me la pasa la santa que tiene un camello
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
ostia
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
maria es una santa que tiene un camello secuestrador?
Urgencia dice:
no no
Urgencia dice:
yo me fumo a la santa
Urgencia dice:
y tiene su camello
Urgencia dice:
lleno de maria en la joroba de en medio
javi...:-O un dia quiero dejar el mundo entero por ti, la misma noche me aburro y no eres para mi (8) dice:
me dolia un poco la cabeza antes de hablar contigo
javi...:-O un dia quiero dejar

Desencanto

Quiero que lo leas.
Esta es la generación del desencanto. Corremos detrás del autobús, y el autobús puede que pase de largo o puede que nos espere. Si nos espera, tendríamos que haber ido en bicicleta, porque a lo tonto los sesenta céntimos que vale cada viaje del bonobús son un dinero curioso. Otro día coges la bicicleta y llegas a tu destino sudando y más tarde que tu autobús, el que hoy no has querido coger. Entonces piensas que un bonobús a la semana es la mejor idea. Luego te das cuenta de que no tienes carné de conducir y que tendrías que tener carné de conducir. Lo peor es que cuando te lo saques no querrás gastar en gasolina, eso una vez sobrepasado el inconveniente de que no tienes coche.

Hoy es difícil encontrar a alguien de nuestra generación que no viva en un profundo desencanto. Sólo tiene que levantar la cabeza para darse cuenta de que la suya no es una verdadera fuente de alegrías, porque otros tienen novio y tú no, porque otros viven sus años de juventud de flor en flor, porque sales demasiado por la noche, porque sales demasiado poco por la noche, porque eres un incluto, porque has olvidado lo realmente importante, porque nadie te espera aquí, porque nadie te espera allí, porque no es lo que esperabas...

Y de todo eso, la culpa la tienen las películas, las series, las marcas, las drogas, los telediarios, las revistas, el porno... Todos se han dedicado a decirte qué es lo que debes vivir... Perdonadme, pero no todos los días puedo protagonizar un capítulo de Cómo conocí a vuestra madre o de Dawson crece... Esta infelicidad nos hace echar la caña en todas partes, es una búsqueda de inconformismo autodestructor, donde sufrimos una gran falta de autoestima, que nos convierte en grandes personajes de una comedia barata donde las cosas pasan a estar escritas... Y yo no quiero que está así, porque estoy harto de ver al mundo llorar de pena y rabia... Hace falta una revolución. Una revolución simbólica. La revolución del barrillo. Todos tienen más razón cuando no piensan como yo. Qué ascazo, joder.

viernes, 2 de abril de 2010

Cucarachas

Anoche volvía caminando a mi casa... Por estas cosas que tenemos los seres humanos, inconscientemente nos aferramos a las costumbres, y una que yo tengo es que, por lo que me he dado cuenta, al tomar el mismo camino de vuelta a mi casa, me fijo siempre en los mismos puntos... Primero, paso por un camino de tierra, y miro al suelo para ver si hay algo con lo que pueda tropezar... Luego, me subo a la acera y miro cómo están los naranjos, que si están creciendo puedo arrancar alguno maduro para ir jugando con él; después, al cruzar hacia la izquierda, miro a los perros que tantas veces me han ladrado, y que en verano me han dado una tregua, o se han ido de vacaciones para superar el estrés que supone ahuyentar a todos los viandantes día y noche durante varios agotadores meses...
Y anoche… En la siguiente parada, descubrí algo horrible... Resulta que varias de las últimas noches, había estado encontrándome sobre la misma posetilla a dos cucarachas que se acercaban y alejaban, que impactaban, daban círculos y volvían a chocar...
Y anoche... Anoche una de las dos estaba a partes iguales esparcida entre los surcos de la rueda de algún coche o moto -moto, más bien, porque su cadáver residía en el centro de la calzada-, la propia carretera y el estómago de cientos de hormigas que, pobres ellas, descorazonadas, en presencia triste de la otra cucaracha, devoraban el cadáver, se movían sin parar en círculos –en unos círculos semejantes a los que habían estado haciendo las otras dos cucarachas días atrás-, imagino que para hacer tiempo entre su digestión y el siguiente festín gastronómico... Eran como microorganismos, porque tan sólo fui capaz de intuir a las mencionadas hormigas, yo sólo vi pequeños puntos negros moverse desesperadamente...
Yo creo que la segunda cucaracha, la que sobrevivió a la implacable Michelín, ahora está muerta, porque se ha suicidado. El terrible desenlace lo ha perpetrado entrando a tempranas horas de la mañana en una cocina de cualquiera de las que habrá por aquella calle, y se ha quedado allí en medio, expectante y cabizbaja, para que con suerte la muerte sea rápida y nadie la recuerde más allá de la mancha en la suela de la babucha o chancla... porque nadie reparó en su amor... Eran felices yendo a buscar alimento a las alcantarillas, metiéndose en el césped de alguna casa, huyendo de los gatos... Nadie sabía de su amor... Nadie excepto yo, que sí me he dado cuenta... Su espíritu siempre estará con nosotros, siempre, y sus huevos crecerán y traerán nuevas cucarachas, probablemente tendentes a un amor incestuoso... No luchen contra el amor de las cucarachas...


Ah, ¡qué asco, una cucaracha!
¡Toma!
¡Toma!
...
...
Hala, a tomar por culo.

Sexo

Hablemos de Sexo...

Transcripción 34

Sexo es un buen chaval; está un poco salido a veces, se le va la olla, es bisexual y se le suelen ir los ojos detrás de culos y culas... Sus padres pasaban un huevo de él... Pobre Sexo, siempre de un lado para otro, siempre para arriba y para abajo... Y tiene muchas tonterías... Yo creo que de chico no era muy querido en casa... Es lo que digo, que no tenía la atención suficiente; sus padres, divorciados; su hermano mayor, fuera de casa al cumplir los dieciocho... y a pesar de lo que ha sufrido, míralo, ha conseguido algo más que tenerse en pié, que es a lo que muchos, demasiados, en sus circunstancias, podría aspirar...
Uf, ¿aspirar? Sexo ha aspirado todo... Como aquella vez que con el morado tiró una raya de coca en la moqueta y se dedicó a limpiar el estropicio con la nariz. A Sexo le podemos llamar muchas cosas, pero buen chico sí que es... Lo malo se lo ha hecho a sí mismo, pero nunca ha tenido una palabra con nadie, nunca un insulto, una palabra más alta que otra... Así es Sexo... Sexo es lujuria por el padre y pecado por la madre, que resultaron ser al final primos-hermanos... Una pena, porque a lo mejor el despiece psíquico le viene de la consanguinidad... Es que eso es como todo, que lo que menos parece, resulta ser la causa de los problemas, y de eso Sexo sabe un rato... Mi madre decía que era una mala influencia, que no me juntara mucho con él en la plazoleta, que mantuviera las distancias, y en verdad a primeras no era amigo mío, que el roce vino ya después, con el tiempo, aunque eso sí, yo siempre juraré, que por mucho que digan, fue él quien me buscaba a mí, no yo a él...
Comete muchas locuras, y es tontería negarlo, porque al conocerle se ve, como cuando compró camisetas en el Zara y les echó lejía por encima para que quedaran mejor... Pero, señor, si vas a hacer eso con una camiseta, que si te gusta lo haces, pues coges una camiseta vieja o una camiseta que compres en el mercado de los gitanos, no en un Zara, que estaban de oferta, claro, no digo yo que no, pero aún así, el que hace eso es que no está bien; y que no, que en verdad eso que te digo es lo de menos, que el Sexo éste, no sé... Una vez tuvo una novia, y la novia fue quien lo metió en la droga... Ella era muy pijilla, y vivía por la calle San Andrés, cerca de donde está el teatro... Ya sabes, la parte más antigua, y ella que quien le daba para salir por la noche marihuana... Marihuana a eso de las diez o las once, lo que iba después, no lo sé, porque él se iba del barrio con los porros y volvía a lo mejor a la tarde siguiente.

jueves, 1 de abril de 2010

Alegoría de la libertad de expresión en Cuba

A esta entrada la voy a llamar "Alegoría de la libertad de expresión en Cuba".

Pero antes, pulsa aquí.
Y aquí.
O aquí.
No, mejor aquí.

Playa

El Ayuntamiento de Cádiz:

INFORMA QUE

desde la emisión de este boletín en adelante, será constituido como delito, sin carácter retroactivo, para todos aquellos ciudadanos que no perteneciendo a la ciudad de Cádiz disfruten de sus playas, marcharse de la ciudad sin devolver la arena al lugar que pertenezca, grano a grano...
La multa será de entre 100 y 600 €, dependiendo de la cantidad en gramos de arena que porte el individuo. Para cantidades menores de 20 g, la multa será de 100 €; para un kilogramo de arena en adelante, la multa será de 600 €, haciendo un cálculo exacto de entre estos valores para el resto de cantidades.


Ejemplo de caso:
En el que un ciudadano de Arcos de la Frontera, tras bañarse en la playa de Santa María del Mar, y no devolver toda la arena a su playa, o a algún depósito de arena, siendo interceptado por la guardia urbana, le será retirada la arena, con la consecuente tasación de la cantidad para proceder a la multa.


Exenciones:
Si la arena se encuentra alojada en partes íntimas, no será requerida la arena hasta un plazo máximo de 10 días, cuando deberá ser entregada debidamente higienizada... En el caso de alojarse entre las nalgas de una persona coja, no será efectiva esta exención.

Cádiz, a 4 de agosto de 2008.
Teófila Martínez

Ser andaluz

El lavadero -esa habitación contigua a la cocina de las casas parcialmente amplias- de mi casa me recuerda al asiento trasero del coche futurista que diseñó en un capítulo Homer Simpson. Es un pastiche de estructuras inexactas, porque la mitad inferior de la pared es de ladrillo y la superior de cristal, con vigas metálicas que soportan un techo de plástico transparente resistente, es un invernadero insalubre que alberga un microclima.

Para mí que es el más andaluz de los lavaderos que existen.

Si alguien mienta al lavadero andaluz, ¿a? mi mente evoca ¿a? las pilas antiguas de rascador, a la piedra empujada por la tela envuelta en las manos de una mujer, andaluza y guapa porque sí, y cuyo Sol se irradia a la vez que Lorca sintetizó lo que es ser de aquí, tan Otra cosa como el mayor verso; sin embargo, ha sido mi mente la que ha invertido el proceso y ha catalogado como lavadero andaluz el/al mío, porque estas imágenes son como unos graznidos en formato cda.

Para mí, eso es ser andaluz.

Allí ves

Hoy iba en el autobús y me he dado cuenta de que Sevilla -porque lo vi en una pegatina que estaba puesta hacia los de afuera- escrito del revés es Allí ves. Si queremos ir capicuando, podemos decir Allí ves Sevilla. Y tiene sentido. Podemos intentarlo con otras ciudades, como por ejemplo, Jerez. Zerej Jerez. Suena raro y no tiene sentido. Andalucía es Aiculanda. Suena a ¡Ay, culanda!. Seguro que en algún pueblo perdido alguien le llama culanda al culo, como culamen, pues culanda.

A veces Sevilla puede sorprender, porque después de dos años, me he dado cuenta de que si ves Sevilla del revés, las cosas más o menos siguen adelante. Yo no conozco Sevilla. Conzco la del día a día, la de los cambios mal dados, la de los chóferes de autobús que una vez que cierran las puertas pretenden dominar el mundo no volviéndolas a abrir, la de las desigualdades sociales, la del pijerío, la de los canis, la de la Campana, la de los inmigrantes, la de la Fnac... Pero no conocía Allí ves Sevilla.
Supongo que ahora que han estado a punto de quitarme Sevilla, me he dado cuenta de lo que veo.
Hoy iba en el autobús y a una mujer no le volvieron a abrir la puerta para montarse a pesar de que no había arrancado. Allí ves Sevilla, porque me reí.

Antonio Fernández García y Álvaro Domecq

Quiero hablar de mi abuelo.

Se llamaba Antonio Fernández García, y con ese nombre, podría ser el protagonista de una escena costumbrista. Sin tener datos a mano, creo recordar que García es el apellido más común en este país y que Fernández es el tercero. Antonio es un nombre común de entre los comunes, sólo a la altura de Juan, ya que José o Francisco se subdividen en pepes, joces (con acento en la O), pacos, curros y franes. Si hubiera un prototipo del hombre español, podría llamarse Antonio Fernández García. Mi abuelo tenía el pelo blanco y los ojos oscuros. Esto no es muy sueco. Medía 1'70 y durante la Guerra Civil su quinta se salvó por los pelos del sobaco, que por el 39 ya sería algo más incipiente, pues nació en el 23. Mi abuelo calló durante la dictadura lo mismo que callan los chinos o los cubanos, y digo esto porque me da coraje oír a cierto tipo de liberal que si viven en represión es porque quieren. Mi abuelo escribía Ha ora en lugar de ahora, y yugure en lugar de yougurts..., yougurtes... Puta Juana...

A mi abuelo le gustaba Fidel Castro, pero no tanto como Tío Pepe, porque igual que el resto de hombres de su generación, disfrutó del placer de la taberna. Tuvo su primer televisor relativamente pronto, porque había llegado a encargado de la bodega donde trabajaba y sólo tenía un hijo al que alimentar. Se jubiló al cumplir los 65 y a los 70 sufrió una expropiación que no fue del todo dramática porque con lo que sacó se construyó otra casa en unos terrenos que son de la familia de mi abuela. Con 12 años empezó a trabajar en un taller, el día del alzamiento vio una explosión y sentía un gran odio a los curas porque durante la guerra habían hecho cosas malas y a Franco lo llevaban debajo de los palios (no pensaba que hubiera un cura bueno, porque "el mejor cura es el que está colgao de un árbol", me dijo una tarde de hospital). Mi abuelo murió el pasado 7 de agosto, pero realmente él prefería haber muerto a mediados de julio, porque las últimas tres semanas fueron muy difíciles para él, ya que sus problemas de circulación le estaban causando un fallo a nivel general donde perdió el razocinio y las ganas de vivir.

Mi abuelo murió en una cama frente a su mujer, el último que lo vio con vida fue su hijo antes de irse a trabajar, y su nieto pasó el mayor número de horas con él en sus últimos meses, aunque sabe que no lo hizo del todo bien porque aún debió sacar fuerzas para animarle las largas horas de hospital de mejor manera. Él disfrutó su soledad hasta que se hizo demasiado viejo como para disfrutar ni siquiera de su soledad, vivió como pudo hacerlo cualquier otro abuelo que no haya salido de la mente de un guionista, era un hombre normal que vivió y murió y no hizo mucho ruido.

Y en este puto país somos tan gilipollas que le ponemos el nombre de la avenida principal a un fascista, que tras su muerte se ha plantado en forma de estatua a caballo en una rotonda con su andar majestuoso y que tuvo el honor de recibir tres días de luto oficial por parte del ayuntamiento al morir.

Álvaro Domecq Díez nació en 1917. Domecq es un apellido que corona Jerez como lo hacen los carteles de Hollywood en las películas. Es un apellido minoritario y respetable. Señor andaluz desde la cuna, se fue a estudiar a Madrid porque tenía dinero y me parece muy bien, porque los estudios son esenciales y lo que hay que lamentar es que otros no los tengan. Su padre adquirió en 1930 una ganadería y me parece muy bien, porque el toreo no es más sangriento que los mataderos de terneras y menos espectáculo que el circo o el cine, aunque a mí lo que me dé sea un poco de dolor de barriga. Fue a las universidades de Sevilla y Granada a estudiar Derecho, pero la guerra no le permitió terminar en su momento y lo tuvo que posponer, que me parece muy bien, porque siempre hicieron falta abogados. Al terminar la guerra se licencia pero no ejerce como tal y se dedica al mundo taurino como rejoneador (donde fue una figura española, porque tuvo la oportunidad y tino para ello, y me parece muy bien) y como empresario, pues la muerte de su padre le obligó a tan tamaña responsabilidad, la de administrar una ganadería. En el 45 recibió una distinción por su caridad, la Cruz de la Beneficencia. Fue alcalde de Jerez entre el 52 y el 57 y entre el 57 y el 67 presidió la Diputación de Cádiz. En el 48 vio morir a Manolete, amigo suyo. Pertenecía al Opus Dei y donó una finca para la Obra. Otras distinciones que recibió son la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica y la Encomienda de la Orden de Alfonso X el Sabio.

Pero... Mientras era alcalde hizo uso ilícito de su cargo al Robar las baldosas destinadas a un barrio obrero (lo que hoy en día se llama El chicle) y construir una avenida desde la puerta de su casa al centro de la ciudad. La barriada de El chichle se llama así porque cada vez que llovía, gracias a Don Álvaro el suelo se convertía en un lodazal. Durante la posguerra dijo que quien quería más de cierta cantidad de dinero para vivir, era para gastarlo en vicios. Aunque no sé exactamente de a qué vicios se refiere, pienso en alcohol, espectáculos o prostitución. Ese hijo de Puta era tan rico gracias al negocio Bodeguero y daba Corridas que eran la delicia de España.

Y la alcaldesa socialista Pilar Sánchez coloca una escultura a su memoria, para que nadie olvide al ilustre señorito, y no tiene cojones de colocar a la vergonozosa Avenida Álvaro Domecq en la Ley de Memoria Histórica.

Mi abuelo murió a los 86 años. Álvaro Domecq vivió 88.

Es cualquier Antonio Fernández García el que merece esa avenida y ese monumento. Lo merece, si es que queremos enterrar nuestro pasado y sentirnos orgullosos en el futuro de lo que es ser jerezano. Porque la dignidad no sabe de clases sociales. Y mientras no nos preocupemos por el mundo, quedará un día menos para que se vaya a tomar por culo